Para no dar lugar a equívocos, seré claro desde un principio: esta entrada es de despedida, es un punto y final para el proyecto que ha sido Lobo en el lodo. Simple y llano. Muchos os habréis dado cuenta de, primero, la pérdida de ritmo en las actualizaciones desde hace unos meses y, después, algunos periodos bastante largos sin escribir nada. No es fruto de la casualidad, no es cosa de que me falte tiempo (todo lo contrario ahora mismo, por desgracia). Es apatía, desgana, cansancio y desgaste hacia un proyecto que se ha extendido durante cerca de dos años en el tiempo. Al final las cosas han caído por su propio peso.
Y su propio peso aquí significa que, por h o por b, por mi manera de ser o de hacer las cosas, me estaba empezando a tomar esto como una obligación, como, y es triste decirlo, un pequeño quebradero de cabeza en ocasiones en lugar de una satisfacción. Y cuando suenan las campanas... mal asunto. Me he alejado a propósito unas semanas del blog y de la bloggosfera, para ver como lo veía con distancia y más tranquilo. Ni el más mínimo impulso serio de publicar nada en este tiempo. Muy mala señal.
Supongo que se podrían añadir un par de motivos más, y es de justicia que los podáis leer. En primer lugar, escribir tanto de cine (y leer, que una cosa va con la otra) me estaba haciendo perder mi pasión por el séptimo arte y ahora mismo no hay ningún otro tema sobre el que quiera escribir. En segundo lugar, siento que, como blogger, en este momento de mi vida, no puedo dar más, no puedo ir hacia delante, no puedo evolucionar (o no sé). No quiero que esto se convierta en algo rutinario, en algo que hago porque sí, por costumbre. Si no tengo pasión y siento que no puedo crecer con esto, prefiero dejarlo.
Espero que podáis entenderme y, si alguno le tenía aprecio a este espacio, perdonarme. El primer objetivo que me planteé cuando abrí el blog fue conocer gente con la que debatir sanamente y compartir opiniones sobre temas comunes. Puedo decir que lo he conseguido, que he sacado de aquí un puñado de buenas personas con las que he compartido palabras por mail y por Messenger. Quizá por ellos he seguido un poquito más, pero llega un momento en que una vocecita te dice basta. Y basta porque tampoco os merecéis que escriba con desgana y sin pasión.
En fin, quizá algún día vuelva por la bloggosfera con ganas renovadas, hablando de lo mismo o de otras cosas, o quizá no. Ahora quizá me dedique a escribir alguna novelita amateur o a seguir disfrutando el cine con la pasión de un niño. Haga lo que haga, de lo que sí estoy seguro es de que nunca dejaré ningún mail por responder y estaré encantadísimo de compartir charlas con el que le apetezca (m2hero@hotmail.es). Si alguno queréis decirme algo, las puertas siempre estarán abiertas en esa dirección de correo.
Un saludo a todos y a cuidarse.
Y su propio peso aquí significa que, por h o por b, por mi manera de ser o de hacer las cosas, me estaba empezando a tomar esto como una obligación, como, y es triste decirlo, un pequeño quebradero de cabeza en ocasiones en lugar de una satisfacción. Y cuando suenan las campanas... mal asunto. Me he alejado a propósito unas semanas del blog y de la bloggosfera, para ver como lo veía con distancia y más tranquilo. Ni el más mínimo impulso serio de publicar nada en este tiempo. Muy mala señal.
Supongo que se podrían añadir un par de motivos más, y es de justicia que los podáis leer. En primer lugar, escribir tanto de cine (y leer, que una cosa va con la otra) me estaba haciendo perder mi pasión por el séptimo arte y ahora mismo no hay ningún otro tema sobre el que quiera escribir. En segundo lugar, siento que, como blogger, en este momento de mi vida, no puedo dar más, no puedo ir hacia delante, no puedo evolucionar (o no sé). No quiero que esto se convierta en algo rutinario, en algo que hago porque sí, por costumbre. Si no tengo pasión y siento que no puedo crecer con esto, prefiero dejarlo.
Espero que podáis entenderme y, si alguno le tenía aprecio a este espacio, perdonarme. El primer objetivo que me planteé cuando abrí el blog fue conocer gente con la que debatir sanamente y compartir opiniones sobre temas comunes. Puedo decir que lo he conseguido, que he sacado de aquí un puñado de buenas personas con las que he compartido palabras por mail y por Messenger. Quizá por ellos he seguido un poquito más, pero llega un momento en que una vocecita te dice basta. Y basta porque tampoco os merecéis que escriba con desgana y sin pasión.
En fin, quizá algún día vuelva por la bloggosfera con ganas renovadas, hablando de lo mismo o de otras cosas, o quizá no. Ahora quizá me dedique a escribir alguna novelita amateur o a seguir disfrutando el cine con la pasión de un niño. Haga lo que haga, de lo que sí estoy seguro es de que nunca dejaré ningún mail por responder y estaré encantadísimo de compartir charlas con el que le apetezca (m2hero@hotmail.es). Si alguno queréis decirme algo, las puertas siempre estarán abiertas en esa dirección de correo.
Un saludo a todos y a cuidarse.
