Cada uno tiene sus preferencias y, vaya la verdad por delante, yo debo admitir que Martin Scorsese es una de mis debilidades en este mundillo del cine. Por ello, no es de extrañar que esperase esta SHUTTER ISLAND con muchísima expectación desde hace algunas semanas, especialmente después de que el tráiler me dejase relativamente desubicado. Se intuía un thriller, además de un cambio sensible respecto a lo que nos tiene acostumbrados el veterano director. Llegó el viernes 19 de este mes y el film se estrenó, yendo un servidor ayer a verlo. Ciertamente, una cosa puedo decir por adelantado: se ve la mano de un Scorsese distinto al habitual, consiguiendo una película irregular, atípica a veces y otras no, pero (aún advirtiendo algunos defectos) cercana a la brillantez general. Vamos a desmenuzar un poco estas impresiones.
El largometraje nos cuenta la llegada de dos agentes federales, Teddy (interpretado por Leonardo DiCaprio) y Chuck (Mark Ruffalo), a Shutter Island, un islote perdido en medio de la nada donde se sitúa un imponente y siniestro centro psiquiátrico. En él, el doctor Cawley (Ben Kingsley) intenta ayudar a diversos pacientes aquejados de distintas enfermedades mentales, utilizando métodos poco convencionales (basados en la comprensión) para la época. Pero ahora una enferma con antecedentes homicidas se ha escapado del recinto y es el deber de los dos agentes federales encontrarla. Pronto verán que no va a ser nada fácil y que la isla parece guardar un oscuro misterio...
Y, como se suele decir, hasta ahí puedo leer. Nos encontramos ante uno de los puntos ambiguos de la cinta, sinceramente, un guión trabajado que durante su primera hora se muestra como una historia puramente policiaca para después convertirse en un thriller psicológico absorbente. Sin embargo, el problema es que, pese a tener una brillante transición en ese aspecto, la trama es previsible en sus dos vertientes y poco sorprendente, siendo fácil conjeturar como se desarrollarán las cosas.

Pese a ello, no confundamos previsibilidad con falta de tensión, porque caeríamos en un error mayúsculo: SHUTTER ISLAND es un thriller muy cuidado, trabajado al máximo, hasta el punto en que cada uno de sus momentos de tensión están sumamente logrados, aspecto en el que ayuda mucho una ambientación muy conseguida, oscura, lóguebra y deprimente y un apartado sonoro (ya no sólo a nivel musical, sino también en cuanto a efectos) que se mezcla a la perfección con la atmósfera. Con estas piezas, además de un aire a película antigua (ese granulado clásico en la imagen, por ejemplo, o la justa elección de unos pocos efectos especiales), el señor Scorsese y su tropa consiguen mantener al espectador pegado a la butaca, con los nervios y los sentidos a flor de piel, esperando al siguiente sobresalto, al siguiente estallido, a la siguiente delicia fílmica en ese sentido. Posiblemente, este sea el apartado más destacable de la obra.
Y si antes he dicho thriller psicológico (un término que define muy bien al conjunto que hoy tratamos), nos faltaría analizar la parte psicológica. Hay gente que ha comparado esta cinta del señor Scorsese con algunos trabajos de Samuel Fuller o de David Lynch. Yo quizá no llegaría a tanto (y tampoco he explorado la obra de esos dos genios tanto como para atreverme a comparar), pero sí lo situaría en una línea cercana a algunas de las producciones de David Fincher (posiblemente a las que más se parezca sea a The Game y a El club de la lucha). Esto quiere decir que la obra que hoy estamos tratando está llena de mensajes oníricos, metáforas, alucinaciones y, en menor cantidad, juegos visuales de libre interpretación. Que yo recuerde, nada de lo que ha hecho antes Scorsese se parece a SHUTTER ISLAND.

Y ahí radica su encanto. Si a este soplo de aire fresco en la carrera de este director le añadimos el habitual mimo y trabajo que dedica a sus obras y elementos que nos recuerdan a otros grandes directores, pues el cóctel, aunque quizá en algunos puntos no sea demasiado original, desde luego no es malo. A lo dicho ya se añade un buen nivel interpretativo, no esperando menos de algunos de los nombres que aparecen en su reparto. Un DiCaprio sobrio y efectivo como siempre que se encuentra con Scorsese (que creo que es el director que le ha sacado lo mejor de sí mismo), un Ben Kingsley demostrando su maestría como secundario de peso y un Mark Ruffalo que lleva un paso más allá el buen hacer que le vi en Zodiac no hace mucho. A eso, sumadle toda una ristra de secundarios a un nivel brillante en sus papeles de esquizofrénicos, paranoicos y demás pacientes del centro psiquiátrico (entre ellos, un Jackie Earle Haley que ya sorprendió en Watchmen como Rorschach).
Al final sale una película ambigua, típica en algunos sentidos, distinta en otros, con un par de interpretaciones personales (aunque ciertamente delimitada) y cuidada y muy trabajada, con una atmósfera impresionante, inmersiva y absorbente, plagada de tensión. Un tipo de cine que deleitará a algunos (está obteniendo críticas muy positivas) y que defraudará un poco a otros, aunque sin dejar indiferente a nadie. A mí, personalmente, me ha gustado bastante, pero os recomiendo decidir vosotros mismos si darle una oportunidad o no.
El largometraje nos cuenta la llegada de dos agentes federales, Teddy (interpretado por Leonardo DiCaprio) y Chuck (Mark Ruffalo), a Shutter Island, un islote perdido en medio de la nada donde se sitúa un imponente y siniestro centro psiquiátrico. En él, el doctor Cawley (Ben Kingsley) intenta ayudar a diversos pacientes aquejados de distintas enfermedades mentales, utilizando métodos poco convencionales (basados en la comprensión) para la época. Pero ahora una enferma con antecedentes homicidas se ha escapado del recinto y es el deber de los dos agentes federales encontrarla. Pronto verán que no va a ser nada fácil y que la isla parece guardar un oscuro misterio...
Y, como se suele decir, hasta ahí puedo leer. Nos encontramos ante uno de los puntos ambiguos de la cinta, sinceramente, un guión trabajado que durante su primera hora se muestra como una historia puramente policiaca para después convertirse en un thriller psicológico absorbente. Sin embargo, el problema es que, pese a tener una brillante transición en ese aspecto, la trama es previsible en sus dos vertientes y poco sorprendente, siendo fácil conjeturar como se desarrollarán las cosas.

Pese a ello, no confundamos previsibilidad con falta de tensión, porque caeríamos en un error mayúsculo: SHUTTER ISLAND es un thriller muy cuidado, trabajado al máximo, hasta el punto en que cada uno de sus momentos de tensión están sumamente logrados, aspecto en el que ayuda mucho una ambientación muy conseguida, oscura, lóguebra y deprimente y un apartado sonoro (ya no sólo a nivel musical, sino también en cuanto a efectos) que se mezcla a la perfección con la atmósfera. Con estas piezas, además de un aire a película antigua (ese granulado clásico en la imagen, por ejemplo, o la justa elección de unos pocos efectos especiales), el señor Scorsese y su tropa consiguen mantener al espectador pegado a la butaca, con los nervios y los sentidos a flor de piel, esperando al siguiente sobresalto, al siguiente estallido, a la siguiente delicia fílmica en ese sentido. Posiblemente, este sea el apartado más destacable de la obra.
Y si antes he dicho thriller psicológico (un término que define muy bien al conjunto que hoy tratamos), nos faltaría analizar la parte psicológica. Hay gente que ha comparado esta cinta del señor Scorsese con algunos trabajos de Samuel Fuller o de David Lynch. Yo quizá no llegaría a tanto (y tampoco he explorado la obra de esos dos genios tanto como para atreverme a comparar), pero sí lo situaría en una línea cercana a algunas de las producciones de David Fincher (posiblemente a las que más se parezca sea a The Game y a El club de la lucha). Esto quiere decir que la obra que hoy estamos tratando está llena de mensajes oníricos, metáforas, alucinaciones y, en menor cantidad, juegos visuales de libre interpretación. Que yo recuerde, nada de lo que ha hecho antes Scorsese se parece a SHUTTER ISLAND.

Y ahí radica su encanto. Si a este soplo de aire fresco en la carrera de este director le añadimos el habitual mimo y trabajo que dedica a sus obras y elementos que nos recuerdan a otros grandes directores, pues el cóctel, aunque quizá en algunos puntos no sea demasiado original, desde luego no es malo. A lo dicho ya se añade un buen nivel interpretativo, no esperando menos de algunos de los nombres que aparecen en su reparto. Un DiCaprio sobrio y efectivo como siempre que se encuentra con Scorsese (que creo que es el director que le ha sacado lo mejor de sí mismo), un Ben Kingsley demostrando su maestría como secundario de peso y un Mark Ruffalo que lleva un paso más allá el buen hacer que le vi en Zodiac no hace mucho. A eso, sumadle toda una ristra de secundarios a un nivel brillante en sus papeles de esquizofrénicos, paranoicos y demás pacientes del centro psiquiátrico (entre ellos, un Jackie Earle Haley que ya sorprendió en Watchmen como Rorschach).
Al final sale una película ambigua, típica en algunos sentidos, distinta en otros, con un par de interpretaciones personales (aunque ciertamente delimitada) y cuidada y muy trabajada, con una atmósfera impresionante, inmersiva y absorbente, plagada de tensión. Un tipo de cine que deleitará a algunos (está obteniendo críticas muy positivas) y que defraudará un poco a otros, aunque sin dejar indiferente a nadie. A mí, personalmente, me ha gustado bastante, pero os recomiendo decidir vosotros mismos si darle una oportunidad o no.

7 comentarios:
Me queda pendiente ir a verla, la tengo en mi lista ;-) El caso es que después de leerte me han entrada más ganas todavía (si cabe) de verla. Creo que me va a gustar.
Gracias, compañero.
Un saludo
Imagino que ese aumento de las ganas vendrá dado porque has leído que es una película distinta a lo que nos tiene acostumbrados Scorsese. Si te gusta el trabajo del veterano director, ya te digo que aquí lo verás hacer otra cosa, aunque siempre con su mimo y cuidado por todos los aspectos del film.
Un saludo y espero que la disfrutes si vas a verla ;).
Le tenía un poco de miedo pero ahora me has dejado algo más tranquilo. No sé porque no veia a Scorsese en estos fueros pero le echaremos un ojo. Además tengo ganas de un thriller ;)
Muchas ganas de verla, y aún más tras tus comentarios
Pues iba a haberla visto este sábado, pero estaba el cine petadísimo y no había asientos para esta peli, así que fuimos a ver Percy Jackson y el ladrón del rayo (porque no había otra y las sesiones se iban ya a la madrugada). Cabe decir que salí mejor de lo que me esperaba de la peli que fui a ver, aunque no deja de ser la típica de aventurillas.
@Xesu: Yo tenía una curiosidad tremenda por verle desenvolviéndose en algo así como un thriller, pero de ahí a desconfiar de su trabajo... ¡hereje xD! Nah, sale airoso de sobras, quizá un poquito típico en algunos aspectos pero bien.
@Mugen: Vaya, se agradecen las palabras ;). Me apunto Nuevebits, que no la conocía y por lo poquito que he visto me parece muy, muy interesante ^^.
@HVN: Pues precisamente esta tarde me he visto yo obligado a ver a Percy y opino lo mismo que tú: mejor de lo que me esperaba, un alivio. Mañana supongo que caerá un artículo al respecto.
Un saludo.
A mí me ha gustado mucho, es cierto que tiene un cierto aire a producto Fincher en algunos momentos, pero ese comienzo es cine negro clásico puro y duro, maravillosamente realizado.
La atmósfera es increible, escenarios, música, efectos visuales, y está muy bien conseguida la transición que se produce en la película, cosa que me parecía muy difícil de conseguir.
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