Antes de comenzar, felicitar el día de San Valentín (aunque ya es un poco tarde) a todo aquel que no lo vea como una argucia comercial sacacuartos (que es lo que me parece a mí, y eso que me considero un romántico). A mí, aparte de un día más al lado de una persona maravillosa, me ha traído la "muerte" (ya he perdido la cuenta) de mi sobremesa. Por eso y por lo que el film del que hablaremos hoy da de sí, advierto de que esta opinión quizá sea algo más breve de lo habitual.
Y es que HISTORIAS DE SAN VALENTÍN no deja de ser una comedia romántica que aprovecha el tirón de las fechas en las que estamos (se estrenó este pasado viernes) para intentar asaltar las taquillas con éxito (cosa que no dudo que consiga, al menos en su primera semana, visto como estaba la sala ayer). Una película que difícilmente sabríamos si funcionaría en otras fechas, dado que no deja de explotar conceptos previsibles y trillados, pero al mismo tiempo se encuentra íntimamente ligada al 14 de febrero y lo que ese día significa para millones de personas.
Como película romántica coral que es (característica que abunda últimamente en el género), este largometraje nos presenta una serie de pequeñas historias en principio aisladas que, por un motivo o por otro, se acaban enlazando con la totalidad o parte del resto de tramas. Así, seguiremos a diversas parejas en diferentes franjas de edad, desde el amor primerizo en el instituto (o incluso en el colegio) hasta el amor sereno y armónico de la tercera edad, pasando por veinteañeros apasionados o treintañeros experimentados en estas lides. Por este hecho, es muy posible que la mayoría del público se pueda sentir identificado con alguno de los personajes, algo que siempre gusta en películas de este estilo.

La ventaja de esta clase de películas corales es que, al estar compuestas de pequeñas historias, el desarrollo es más dinámico y el público tiene menos lugar para el tedio, ya que tiene que prestar atención a diversos focos narrativos. Un buen ejemplo de ello es esta HISTORIAS DE SAN VALENTÍN, una cinta larga (2 horas casi exactas) que se muestra relativamente entretenida considerando su extenso metraje, aunque es cierto que cuenta con un par de puntos en los que el asunto decae. Sin embargo, las risas están aseguradas de forma casi homogénea por todo el film, habiendo algunos momentos ciertamente frescos de humor romántico (aunque no por ello es una comedia a tiempo completo, que conste).
Otra ventaja de hacer una cinta así es que puedes contar con un reparto lleno de nombres importantes, dado que cada personaje aparecerá menos tiempo en pantalla, por lo que es más fácil hacer coincidir fechas y atraer a los actores y actrices más ocupados. Buena prueba de ello es el elenco que consigue reunir esta obra (sin duda, el punto más atractivo del conjunto): tenemos jóvenes ídolos para adolescentes (y no tanto) como Taylor Lautner (Crepúsculo, Luna nueva) y Taylor Swift (joven cantante cercana al country); guapos y guapas como Jessica Alba, Ashton Kutcher, Bradley Cooper (Resacón en Las Vegas) o Patrick Dempsey; actores y actrices de corte más adulto pero asiduos a las pelis románticas o con humor como Jennifer Garner, Julia Roberts, Anne Hathaway, Queen Latifah y Jamie Foxx; gente proveniente de series como Topher Grace o Eric Dane; y, por último, veteranos de lujo como Shirley MacLaine. Como veis, una lista espectacular, por sus figurantes y por lo larga que es (y alguno me he dejado), con (a buen seguro) algún actor o actriz que os guste. Todos actúan en roles donde encajan y dan la talla, aunque quizá destaque sobre el conjunto Ashton Kutcher, con algo más de protagonismo y una credibilidad bastante alta.

Donde ya no es tan boyante HISTORIAS DE SAN VALENTÍN es en la originalidad. Con un principio y un final claramente inspirados por la italiana Manuale d'amore, una estructura que precisamente es calcada a ese tipo de cintas románticas europeas y muchos trazos de Love Actually (entre otras), acabamos con un cóctel con regusto a conocido y poco sorprendente. Puede que sea porque es difícil desmarcarse en un género tan trillado, o bien porque saben que, cuando las películas románticas entran en escena, nos gusta lo que ya conocemos.
Sea por una cosa o por otra, HISTORIAS DE SAN VALENTÍN acaba siendo un largometraje ideal para ir acompañados de nuestra pareja en estos días, entretenido (aunque un pelín largo) y con todos los ingredientes que se espera que tenga (amén de un listado de intérpretes alucinante). En su contra juegan la falta de originalidad y la ausencia de sorpresas, pero no nos debe extrañar. Y es que al final todos nos enamoramos alguna vez.
Y es que HISTORIAS DE SAN VALENTÍN no deja de ser una comedia romántica que aprovecha el tirón de las fechas en las que estamos (se estrenó este pasado viernes) para intentar asaltar las taquillas con éxito (cosa que no dudo que consiga, al menos en su primera semana, visto como estaba la sala ayer). Una película que difícilmente sabríamos si funcionaría en otras fechas, dado que no deja de explotar conceptos previsibles y trillados, pero al mismo tiempo se encuentra íntimamente ligada al 14 de febrero y lo que ese día significa para millones de personas.
Como película romántica coral que es (característica que abunda últimamente en el género), este largometraje nos presenta una serie de pequeñas historias en principio aisladas que, por un motivo o por otro, se acaban enlazando con la totalidad o parte del resto de tramas. Así, seguiremos a diversas parejas en diferentes franjas de edad, desde el amor primerizo en el instituto (o incluso en el colegio) hasta el amor sereno y armónico de la tercera edad, pasando por veinteañeros apasionados o treintañeros experimentados en estas lides. Por este hecho, es muy posible que la mayoría del público se pueda sentir identificado con alguno de los personajes, algo que siempre gusta en películas de este estilo.

La ventaja de esta clase de películas corales es que, al estar compuestas de pequeñas historias, el desarrollo es más dinámico y el público tiene menos lugar para el tedio, ya que tiene que prestar atención a diversos focos narrativos. Un buen ejemplo de ello es esta HISTORIAS DE SAN VALENTÍN, una cinta larga (2 horas casi exactas) que se muestra relativamente entretenida considerando su extenso metraje, aunque es cierto que cuenta con un par de puntos en los que el asunto decae. Sin embargo, las risas están aseguradas de forma casi homogénea por todo el film, habiendo algunos momentos ciertamente frescos de humor romántico (aunque no por ello es una comedia a tiempo completo, que conste).
Otra ventaja de hacer una cinta así es que puedes contar con un reparto lleno de nombres importantes, dado que cada personaje aparecerá menos tiempo en pantalla, por lo que es más fácil hacer coincidir fechas y atraer a los actores y actrices más ocupados. Buena prueba de ello es el elenco que consigue reunir esta obra (sin duda, el punto más atractivo del conjunto): tenemos jóvenes ídolos para adolescentes (y no tanto) como Taylor Lautner (Crepúsculo, Luna nueva) y Taylor Swift (joven cantante cercana al country); guapos y guapas como Jessica Alba, Ashton Kutcher, Bradley Cooper (Resacón en Las Vegas) o Patrick Dempsey; actores y actrices de corte más adulto pero asiduos a las pelis románticas o con humor como Jennifer Garner, Julia Roberts, Anne Hathaway, Queen Latifah y Jamie Foxx; gente proveniente de series como Topher Grace o Eric Dane; y, por último, veteranos de lujo como Shirley MacLaine. Como veis, una lista espectacular, por sus figurantes y por lo larga que es (y alguno me he dejado), con (a buen seguro) algún actor o actriz que os guste. Todos actúan en roles donde encajan y dan la talla, aunque quizá destaque sobre el conjunto Ashton Kutcher, con algo más de protagonismo y una credibilidad bastante alta.

Donde ya no es tan boyante HISTORIAS DE SAN VALENTÍN es en la originalidad. Con un principio y un final claramente inspirados por la italiana Manuale d'amore, una estructura que precisamente es calcada a ese tipo de cintas románticas europeas y muchos trazos de Love Actually (entre otras), acabamos con un cóctel con regusto a conocido y poco sorprendente. Puede que sea porque es difícil desmarcarse en un género tan trillado, o bien porque saben que, cuando las películas románticas entran en escena, nos gusta lo que ya conocemos.
Sea por una cosa o por otra, HISTORIAS DE SAN VALENTÍN acaba siendo un largometraje ideal para ir acompañados de nuestra pareja en estos días, entretenido (aunque un pelín largo) y con todos los ingredientes que se espera que tenga (amén de un listado de intérpretes alucinante). En su contra juegan la falta de originalidad y la ausencia de sorpresas, pero no nos debe extrañar. Y es que al final todos nos enamoramos alguna vez.

4 comentarios:
Mira que Julia Roberts me cae bien y que siempre hay un par de personajes capacices de suscitar ricos sueños, pero esta película me suena mucho a Love actually y no me quiero repetir.
Pues a mí me pasa justamente lo contrario con Julia Roberts: tiene algo que no me acaba de gustar, pero no sabría decir exactamente el qué. En cuanto a la comparación que estableces con Love Actually, precisamente de eso se "quejaba" mi novia cuando fuimos a ver la película. Y es que ya lo digo: es muy, pero que muy difícil innovar en este género.
Un saludo.
Sí, tienes razón, aunque no me puedo imaginar dejándome caer a la feliz ignorancia. Jo, qué cosas digo. A ver, me refiero a que no me veo capaz de decir "venga, voy a verla que no se puede innovar más". Algo habrá que se pueda hacer, aunque nadie dé o quiera dar con la fórmula ahora mismo.
Vale, me parece que el otro día dejé por aquí un comentario dándote respuesta y no ha aparecido xD. Lo que decía básicamente es que hace unos cuantos años se consiguió una cierta innovación desde Europa (especialmente desde Italia), con toda esa serie de características propias. Luego en Hollywood se apoderaron de ellas y el frescor se perdió xD. Pero bueno, tarde o temprano supongo que veremos otra nueva corriente de aire fresco en el género.
Un saludo.
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