Estrenada la semana pasada (precisamente el día 25, viernes), ayer por la noche al fin le di una oportunidad a Bienvenidos a Zombieland, cinta de la que es difícil que oigáis a alguien decir algo malo. Se llevó el premio del público este año en Sitges y, sinceramente, no me extraña ni una cosa (lo del premio) ni la otra (lo de que nadie la ponga a parir). Vamos a ver el por qué de esa sensación.
Bienvenidos a Zombieland es el primer trabajo del director Ruben Fleischer y, visto lo visto, no será el último, pues el público y la crítica han respondido de maravilla (tanto, que ya se habla de posibles secuelas). Acompañándole, si exceptuamos el elenco protagonista, se encuentran una serie de nombres poco conocidos pero no por ello malos, destacando David Sardy (21 Blackjack), quien ya me pareció interesante en su anterior trabajo y me lo ha vuelto a parecer ahora, con unas composiciones muy acertadas para el film del que hablamos, además de alguna que otra canción ligeramente conocida.

Pero no son los nombres lo que destaca en Zombieland, sino lo que se ha conseguido con ella: un film que sólo podríamos definir como comedia de acción, regado con un buen chorro de serie B (se nota la inspiración por todas partes, sin que por eso nos parezca un plagio). Lo que aparentemente es una historia regularcilla, se destapa como un notable guión cuando estamos manos a la obra, gracias, sobretodo, al carisma y cariño que se le coge a cada uno de los personajes con cierto peso en la trama.
Así, comenzaremos el viaje con Columbus (interpretado por el joven Jesse Eisenberg, recientemente visto en Adventureland), el típico chico que se encerraba día sí y día también para jugar al ordenador, antes de que el planeta se viera atestado por un virus que convierte a la gente en zombies. Gracias a un par de decenas de reglas, Columbus ha sobrevivido, mientras sigue buscando su ciudad natal para ver si sus padres siguen vivos. Pronto se encontrará con Tallahassee (Woody Harrelson), un auténtico tipo duro cuyo mayor deseo a corto plazo es encontrar un pastelito sin caducar, con quien compartirá viaje hasta que sean estafados por dos hermanas, Wichita (Emma Stone) y Little Rock (Abigail Breslin, la niña de Pequeña Miss Sunshine).

No me adentro más en el argumento, pero os aseguro que, aún siendo simple y bastante previsible, sabe explotar bien las ideas con las que cuenta para conseguir una cinta tremendamente divertida, apoyada por un adecuado metraje de no más de hora y media en lo que significa su justa duración, de no ser porque deja con ganas de más.
Lo que no debería engañaros es ver el término acción relacionado con Zombieland. Sí, hay algunas escenas de acción y un tanto de gore, pero en absoluto son elementos predominantes en el largometraje. El auténtico peso de la cinta lo llevan los actores principales (los cuatro cumplen a la perfección, cada uno en su rol) y, especialmente, el sentido del humor que impera, divertido y gracioso por sí mismo, con situaciones ridículas pero factibles dentro del universo ficticio que supone la obra, además de unos diálogos tronchantes. Por si fuera poco, la risa también se encuentra en los pequeños detalles (un zombie ardiendo, las expresiones de Woody Harrelson, la manera de presentar las reglas de Columbus...).
En resumen, Bienvenidos a Zombieland es una propuesta interesantísima y disfrutable al máximo, mejor acompañado. Una comedia que sabe ser un soplo de aire fresco y que cuenta con unas ideas y unos actores de nivel, al tiempo que se ríe y parodia un género tan manido como éste. Sinceramente, nunca los zombies me parecieron tan divertidos. Muy recomendada, sabiendo lo que se va a ver.
P.D.: ¡Feliz año nuevo si leéis esto después de las 12! ;)
Bienvenidos a Zombieland es el primer trabajo del director Ruben Fleischer y, visto lo visto, no será el último, pues el público y la crítica han respondido de maravilla (tanto, que ya se habla de posibles secuelas). Acompañándole, si exceptuamos el elenco protagonista, se encuentran una serie de nombres poco conocidos pero no por ello malos, destacando David Sardy (21 Blackjack), quien ya me pareció interesante en su anterior trabajo y me lo ha vuelto a parecer ahora, con unas composiciones muy acertadas para el film del que hablamos, además de alguna que otra canción ligeramente conocida.

Pero no son los nombres lo que destaca en Zombieland, sino lo que se ha conseguido con ella: un film que sólo podríamos definir como comedia de acción, regado con un buen chorro de serie B (se nota la inspiración por todas partes, sin que por eso nos parezca un plagio). Lo que aparentemente es una historia regularcilla, se destapa como un notable guión cuando estamos manos a la obra, gracias, sobretodo, al carisma y cariño que se le coge a cada uno de los personajes con cierto peso en la trama.
Así, comenzaremos el viaje con Columbus (interpretado por el joven Jesse Eisenberg, recientemente visto en Adventureland), el típico chico que se encerraba día sí y día también para jugar al ordenador, antes de que el planeta se viera atestado por un virus que convierte a la gente en zombies. Gracias a un par de decenas de reglas, Columbus ha sobrevivido, mientras sigue buscando su ciudad natal para ver si sus padres siguen vivos. Pronto se encontrará con Tallahassee (Woody Harrelson), un auténtico tipo duro cuyo mayor deseo a corto plazo es encontrar un pastelito sin caducar, con quien compartirá viaje hasta que sean estafados por dos hermanas, Wichita (Emma Stone) y Little Rock (Abigail Breslin, la niña de Pequeña Miss Sunshine).

No me adentro más en el argumento, pero os aseguro que, aún siendo simple y bastante previsible, sabe explotar bien las ideas con las que cuenta para conseguir una cinta tremendamente divertida, apoyada por un adecuado metraje de no más de hora y media en lo que significa su justa duración, de no ser porque deja con ganas de más.
Lo que no debería engañaros es ver el término acción relacionado con Zombieland. Sí, hay algunas escenas de acción y un tanto de gore, pero en absoluto son elementos predominantes en el largometraje. El auténtico peso de la cinta lo llevan los actores principales (los cuatro cumplen a la perfección, cada uno en su rol) y, especialmente, el sentido del humor que impera, divertido y gracioso por sí mismo, con situaciones ridículas pero factibles dentro del universo ficticio que supone la obra, además de unos diálogos tronchantes. Por si fuera poco, la risa también se encuentra en los pequeños detalles (un zombie ardiendo, las expresiones de Woody Harrelson, la manera de presentar las reglas de Columbus...).
En resumen, Bienvenidos a Zombieland es una propuesta interesantísima y disfrutable al máximo, mejor acompañado. Una comedia que sabe ser un soplo de aire fresco y que cuenta con unas ideas y unos actores de nivel, al tiempo que se ríe y parodia un género tan manido como éste. Sinceramente, nunca los zombies me parecieron tan divertidos. Muy recomendada, sabiendo lo que se va a ver.
P.D.: ¡Feliz año nuevo si leéis esto después de las 12! ;)








