jueves, 15 de octubre de 2009

Mis lecturas: La carretera (de Cormac McCarthy)

Un saludo a todos, mis estimados lectores. En el día de hoy os traigo la reseña de la última obra literaria que he tenido la oportunidad de leer (en mi escaso tiempo libre ^^u): La carretera, de Cormac McCarthy. Si os soy sincero, hace un tiempo que sabía de la existencia de este libro, pero no me atraía excesivamente. Quizá porque se trata de una historia apocalíptica, de esas que, la verdad, no me apetece leer nunca. Cris (que fue quien me lo descubrió) me había interesado por su propuesta (que veremos más adelante), pero no despertaba en mí la atención suficiente como para enfrascarme en sus páginas.

Sin embargo, algo me hizo cambiar de opinión. No sé si estaréis al tanto, pero La carretera ha sido adaptada recientemente al cine, con el gran Viggo Mortensen como protagonista. Los pocos que han podido echarle un ojo hablan maravillas de ella. Para el resto de los mortales (españoles), febrero es nuestra fecha señalada. Estaba prevista para noviembre, pero desconozco los motivos de su retraso. El caso es que fue ver el tráiler (brillante) hace unas semanas y decidir leer el libro antes de que la estrenasen. Esa atmósfera, esa frialdad, esa crudeza... llamaron mi atención lo suficiente como para animarme a darle una oportunidad a la obra original. Sobre ella vamos a hablar en los párrafos siguientes pero, antes, conozcamos un poco más a su autor.

El autor

Debo admitir que nunca antes (hasta hace unos meses) había oído el nombre de Cormac McCarthy, lo que habla muy mal de mí, pues según tengo entendido es un novelista contemporáneo de prestigio, ganador de varios premios (entre ellos, el Pulitzer en el año 2007, precisamente por la obra que hoy nos ocupa). Por lo visto, este hombre ha tenido una vida un tanto peculiar. Nacido en 1933 en Estados Unidos, a los 20 años de edad se alistó en las Fuerzas Armadas durante varios años. Tras ello, se dedicó a la literatura y viajó por Europa. Es curioso, pero en toda su vida sólo ha concedido una entrevista, en la que declaró que odia hablar de literatura. Cuenta con varias novelas en su haber, pero creo que no me equivoco al afirmar que esta última (data de 2006) es su obra más famosa. Al no haberle leído antes, no podría asegurarlo, pero el estilo que muestra (al menos en este libro) es bastante singular. Por supuesto, ahora lo trataremos más detenidamente.

La obra

En un futuro no muy lejano, la Tierra se encuentra completamente sumida en el caos y la desesperanza: los grandes incendios arrasan bosques enteros a su paso, los terremotos y las violentas tormentas están a la orden del día, el aire es prácticamente irrespirable, los animales mueren... y la raza humana se ha visto mermada numéricamente de forma drástica, con los pocos hombres y mujeres que quedan convertidos en seres egoístas, violentos, fríos e impasibles, capaces de las mayores atrocidades que se puedan imaginar. En esta tesitura, un padre viaja con su hijo a través de la carretera, en busca de la costa y del sur del país, donde esperan encontrar una vida mejor. Acompañados sólo por un carrito con sus cosas, pasando penurias, casi siempre sin alimento, siempre en peligro, sin ayuda... ¿conseguirán su objetivo?

Esa es la propuesta argumental que pone en liza La carretera, una historia de marcado carácter apocalíptico y oscuro, llena de desdichas y dificultades para sus protagonistas... pero a la vez esperanzadora y ciertamente tierna, con un padre y un hijo luchando contra los elementos y contra todo en general, solamente guiados por una esperanza quizá vana y un amor mutuo inquebrantable. Puede que no se ambiente en un mundo especialmente original, pero sí resulta un argumento atractivo de inicio, con capacidad suficiente para sorprender en más de una ocasión y mantener al lector en vilo.

Sin embargo, no es una historia al uso, y en esto se debe hacer especial hincapié porque puede no agradar a más de uno. Más que tratarse de la narración de la epopeya de los dos protagonistas, se trata de una especie de diario sin ningún tipo de periodicidad, donde se cuentan las acciones cotidianas de ambos personajes en tercera persona, como si les estuviéramos siguiendo por su periplo. Para que os hagáis una mejor idea de esto, os cuento su principal inconveniente: todo se cuenta con cierto detalle (incluso las comidas o las noches en vela), pero son tantos pequeños hechos de supervivencia habitual (para los protagonistas) que no parece que pase nada realmente grande ni importante, salvo en unas pocas y contadas ocasiones. Esto, al lector impaciente o amante de historias dinámicas, puede darle la sensación de que no pasa nada, de que lleva páginas leyendo y ningún suceso realmente determinante ocurre. He ahí uno de sus hándicaps más importantes y que hay que saber superar para disfrutar de la obra.

Por otro lado, el estilo empleado tampoco es nada convencional. Para empezar, La carretera no se divide en capítulos ni en secciones ni en nada parecido. Todo está distribuido del tirón, únicamente separado por párrafos que en ningún caso superan una página de longitud. Así, el lector decide donde pausar su lectura sin ninguna clase de guía ni señal, algo que no se achaca demasiado a la larga.

Donde sí podemos encontrar algunas dificultades es en otros aspectos estilísticos. Los diálogos, por ejemplo, suelen consistir en un intercambio rápido y breve de líneas cortas, no separadas por guiones y con señalizaciones entremezcladas con lo que se dice, lo que puede resultar un poco caótico (a veces es difícil saber quién dice cada cosa). Tampoco es que abunden demasiado, pues la voz cantante la llevan las descripciones de los hechos (ya que las descripciones de lugares no son muy extensas ni tienen gran peso, aunque sí se muestran suficientes). En este tipo de explicaciones es donde más de uno puede perder la calma: montones de acciones amontonadas, muchas veces sin la separación de comas o con la repetición de conjunciones o fórmulas, como si todo fuera "vomitado" por el autor. Sabemos que es algo pretendido, pero a más de uno puede darle la sensación de "poco profesional". No es la primera vez que me encontraba con una obra de estas características, pero sé que a muchos se les atragantaría y por eso lo comento de forma tan vehemente.

¿Y dónde está realmente el punto fuerte de La carretera? En sus sensaciones, en la grandeza de algunos de sus pasajes. Cormac McCarthy se destapa como un auténtico genio a la hora de tenernos en tensión, temiendo por sus personajes, rezando para que encuentren comida o refugio, suspirando aliviados cuando consiguen que algo les salga bien o vitoreando cuando tienen un golpe de suerte. Es el tipo de novela que, más que leer, vives y sufres. Y eso se agradece mucho en estos tiempos, porque no es fácil conseguirlo.

Además, tiene más de una secuencia donde es capaz de dejar al lector completamente alucinado, sorprendido por la enorme crudeza que puede desprender en ocasiones. Y es que ya os digo que no es una obra fácil de leer ni de digerir, pues contiene escenas no violentas, pero sí macabras, ciertamente desagradables y repulsivas. A mí personalmente me ha gustado que tenga ese punto, pero a más de uno le puede disgustar fácilmente. No es apta para estómagos sensibles.

Al final, nos queda una novela breve (algo más de 200 páginas, pero con grandes espaciados y que se lee en pocos días, incluso dedicándole algún rato aislado), pero intensa a más no poder. Con escenas y secuencias sencillamente grandiosas junto a otras poco recordables, en una mezcla bastante irregular. Sinceramente, es una obra difícil, no por su comprensión, sino por lo crudo de su mensaje y lo particular de su apuesta a nivel de estilo. Si os llama la atención, no lo dudéis. Si no, mejor dejarla pasar. A mí, personalmente, me ha dejado una sensación agridulce.

6 comentarios:

satrian dijo...

Como comentas uno de sus handicaps es la forma de relatar, porque no es una forma al uso, y despista a más de uno, pero la verdad es que a mí me gustó.

Okubo dijo...

El planteamiento del libro me recuerda muchísimo al manga "El Lobo Solitario y su Cachorro" y no me extrañaría nada que haya sido una inspiración para el autor, pues hay muchos puntos en común salvando las diferencias históricas (un padre, un niño, un carrito, un peligroso viaje...). Sólo por eso ya se ha despertado mi curiosidad ^^

Un saludo.

HVN dijo...

Pues tenía este libro "apuntado" para leerlo cuando tenga tiempo.

Aunque tu análisis me ha dejado algo frio, lo seguiré teniendo en mente.

Decir que yo tampoco conocía al autor, pero es que no soy mucho de autores (habiendo excepciones como el ya clásico Asimov), soy más de títulos o géneros.

M2Hero dijo...

@satrian: A mí el libro me ha causado una sensación agridulce y, sin duda, gran parte de culpa la tiene su forma de escribir, que personalmente no acaba de encajar del todo con mis gustos, y eso que no suelo ser demasiado intransigente. Por eso he preferido avisar en la reseña ^^.

@Okubo: Si te digo la verdad, no sé si el autor se habrá influenciado en dicho manga o no, pero lo dudo mucho, ya que parece que no es gran aficionado de la literatura y, posiblemente, no lo sea del cómic. Del que sí creo recodar que tomó algo de inspiración fue de Phillip K. Dick, aunque seguro que fue de forma muy superficial. También sé que tomó influencias de varias películas (si no voy mal, una de ellas es Mad Max) con unas décadas a sus espaldas para este libro.

@HVN: Yo decidí leerlo por la película y una cosa me ha quedado clara: a mí el libro me ha dejado con una sensación irregular, pero sé que puede salir un gran film. Si te apetece leerlo, te recomiendo que lo hagas, pues se hace ameno y no dura demasiado, así que no te dará sensación de perder el tiempo. Investigando ayer, descubrí que el autor es el mismo de la novela No es país para viejos, que luego fue adaptada a película por los hermanos Coen con Javier Bardem como protagonista.

Un saludo y gracias a los tres por pasaros ;).

mge dijo...

A mí o me terminó de convencer del todo (¿será por la traducción?) pero lo que más disfruté de ella fue la relación entre el padre y el hijo. Las descripciones se me hicieron un tanto redundantes, aunque ahora que lo pienso, el mundo que describe es bastante monótono de por sí. De todos modos creo que podría haberlo hecho mejor (pienso en Relato de un Náufrago, de G. Márquez, por ejemplo)

Eso sí, espero la película con muchas ansias. ¿Mostrarán todo lo que deben mostrar? Hay fragmentos fuertísimos en el libro.

Saludos.

M2Hero dijo...

Algo así me pasó a mí, compañero: me dejó un sabor de boca agridulce, pero las sensaciones que me dejo esa relación paterno-filial fueron muy buenas. En cuanto a lo de la película, tengo entendido que no muestra las secuencias más crudas, que sólo las insinúa. Puede quedar muy bien o quedar muy mal, pero aquellos que la han visto dicen que es un gran film. A esperar toca.

Un saludo.