MAPA DE LOS SONIDOS DE TOKYO se estrenó ayer mismo, día 28 de agosto, y mucho me temo que va a pasar sin pena ni gloria por la cartelera en España, a pesar de los tímidos esfuerzos de TVE (que ha participado en su producción) por darla a conocer. Último trabajo hasta la fecha de Isabel Coixet, cualquiera podrá intuir que no es una típica película al uso, pues desprende un lirismo tan particular, tan abrumador, que se convierte en una experiencia personal, muy distanciada del habitual cine comercial. Si os soy sincero, nunca antes había visto una cinta de la directora catalana, así que fui ilusionado al estreno por ver lo qué me ofrecía este largometraje. Paséate conmigo y descúbrelo.Ryu (interpretada por Rinko Kikuchi) es una joven japonesa que reside en Tokyo. Trabaja en el mercado de pescado por las noches, pero esconde un triste y crudo secreto: alterna dicho oficio con el de despiadada asesina a sueldo. Siempre solitaria y misteriosa, sólo comparte amistad con un hombre ya mayor (Min Tanaka), montador de sonido en películas, series o lo que surja. Pero todo cambia cuando Ryu conoce a David (Sergi López), un barcelonés que vive desde hace tres años en Tokyo, donde posee una vinoteca. Sin embargo, Ryu ha sido contratada por el señor Nagara (Takeo Nakahara), a través de su fiel asistente, para eliminar a David, a quién Nagara culpa del suicidio de su amada hija. ¿Llevará a cabo con éxito el trabajo Ryu?
Argumentalmente, MAPA DE LOS SONIDOS DE TOKYO no es gran cosa, salvo quizá una ligera excusa para conducir este poema visual desde un inicio hasta una conclusión. Nos propone una obtusa y oscura historia de amor, donde el dolor y el fatal destino están constantemente presentes. En este aspecto, no dista mucho de las tragedias teatrales que más de uno habrá disfrutado, con lo que no supone ningún guión rompedor ni original. Elementos como la incapacidad de entenderse entre personajes, la soledad, el daño, la sustitución... salpican una trama bastante predecible y que no debería sorprender a nadie.
Sin embargo, nos equivocaríamos holgadamente de pensar que la realizadora española nos presenta esta historia ya vista y ya está. Mucho más que su argumento pesan las formas, la belleza, la poesía visual, el mimo por el detalle. Antes he dicho que esta cinta es un poema visual, y de eso se trata: lleno de sutileza y de lirismo, de amor por la estética, de detalles que invitan al deleite de los sentidos (especialmente del oído), pero, sobretodo, de un fuerte componente personal, que llevará a cada uno a sentir lo que ve de una manera particular. Y ahí, en su poesía, el film se encuentra con ventajas y con escollos difíciles de superar.Entre sus ventajas, cuenta con una belleza realmente impactante, que compone un tejido precioso que merece la pena paladear. La ciudad de Tokyo se convierte en un elemento de vital importancia, mostrandos sus parajes, sus viandantes y, especialmente, sus sonidos, todo conteniendo detalle y mimo, hasta componer una bonita imagen. Por supuesto, la fotografía está ahí, excelente, luciendo de forma importante. El sonido, su montaje y mezcla, dan como resultado un deleite para el oído, plagado de pequeños elementos que sorprenden y embelesan a quien quiera escuchar, con una música bien escogida (versiones japonesas de canciones relativamente antiguas y bien conocidas) que hace sentir. Pero puede que ahí se queden las virtudes.
Entre esos escollos, destaca uno por obvio: lo heterogénea que queda la voz de Sergi López doblándose a sí mismo, en comparación con el resto de voces. En una cinta donde el sonido está tan cuidado, salta demasiado a la vista la diferencia entre la voz del actor y la de los compañeros de doblaje para España. Sin embargo, esto es un plano técnico que en versión original no debería importar mucho. Sus problemas mayores son otros, derivados de intentar compatibilizar poesía y cine de manera tan abrumadora: el poema de más de hora y media mezcla pasajes sublimes con otros soporíferos, consiguiendo una irregularidad demasiado notable, un ritmo que se rompe una y otra vez.Y como pasa con la poesía habitualmente, es difícil de entender, difícil de interpretar, pero más difícil si cabe de agradar. El gran ejercicio de lirismo acaba quedándose a medio camino cuando las conexiones con el espectador se cortan, y éste se ve sumido en un vacío de sentimientos que no es capaz de aprehender o que, incluso peor, no acaban de cautivarle. Al igual que con el ritmo, nos encontramos ante un aspecto muy intermitente, que tan pronto atrapa al público en una ola de sentimientos encontrados como le produce la mayor de las indiferencias. Un precio a pagar demasiado alto para una película que prefiere ser poema antes que film. A esto no ayudan los actores, bastante desgarradores, pero en ocasiones poco creíbles y demasiado experimentales. Destacan Takeo Nakahara (que interpreta algunas piezas de inconmensurable dolor) y su fiel asistente (no conozco su nombre artístico), al que veo como una especie de Steve Buscemi japonés (en tono serio), con todo lo bueno que eso conlleva.
Al final, MAPA DE LOS SONIDOS DE TOKYO se revela como lo que es: una obra muy personal, un poema de larga duración que se apoya en lo visual para fortalecerse. Como siempre que se intentan mezclar dos medios, la cosa puede salir bien o puede salir mal: en esta ocasión, la irregularidad se apodera de la cinta y los sentimientos vienen y van, tejiendo una línea demasiado inestable que se acerca y aleja del público siguiendo caprichosos designios. Al final, cada uno debe extraer su conclusión, y si queréis verla en el cine os recomiendo que sea pronto: en muchas salas ni se proyecta y en otras no creo que dure más de una o dos semanas, tan arriesgada es su apuesta. Para mí, la apuesta a todo o nada se queda a medias, pero más cerca del nada. Es lo que tiene arriesgar...
Valoración: 2 / 5 (ojo, no digo que sea mala película, pero es tan personal que merece la pena que cada uno la valore a su manera, si os interesa, darle una oportunidad)

11 comentarios:
He visto dos films de Isabel Coixet, "Mi vida sin mi" y "La vida secreta de las palabras".
No conozco este film que comentas aquí, al menos de momento, aunque después de leerte y conociendo lo poco que conozco de esta directora, creo que lo que comentas de que es "una obra muy personal" define bastante bien el estilo que suele acompañar a esta realizadora. (al menos por lo poco que conozco de ella).
Sin lugar a dudas, le daré una oportunidad... seguramente, que como mínimo me hará meditar un poco... siempre lo cosigue (al menos conmigo).
Un saludo
He de confesar que nunca he sido fan de Coixet, en "Mi vida sin mi" creo que lo único que merece la pena es Sarah Polley y si no es por ella, la película no sería lo que es... y en esta, salvo la escena del restaurante, lo demás se ve demasiado postizo y forzado. No me gustó... Pero a las otras personas que fueron conmigo al cine, si.
Saludos
Por cierto, la pizza un éxito, que se me olvidó comentártelo ;)
Saludos
Yo solo he podido ver "La vida secreta de las palabras" Y la verdad es no estuvo mal, aunque después de leer tu crítica lo más seguro es que no me acercé a verla, es un estilo tan personal que el esfuerzo no compensa, por lo menos bajo mi punto de vista.
Un saludo y genial crítica, me has dejado maravillada con la retórica XD
Pues yo no he visto ninguna película de esta directora, pero por lo comentas creo que ésta me va a gustar. Este tipo de ejercicios en los que se busca el lirismo más que cualquier otra cosa me gustan mucho. Es comprensible que obras tan personales no gusten a todo el mundo, porque en ocasiones cuesta entrar en el particular mundo del realizador de la película, pero si consigues hacerlo la experiencia puede ser fascinante. Esta peli tengo que verla ^^
Un saludo.
@Ollodepez: Ya digo que a mí particularmente no me ha llegado, pero creo que es una experiencia tan personal que a otra persona le puede parecer una maravilla. Desde luego, en el apartado visual y en el sonido, es para disfrutarla. Ya comentarás qué tal si la ves ;).
@Crowley: Nosotros éramos sólo dos y a ninguno de los dos nos gustó mucho. Por las caras que vi a la gente, les debió dejar bastante frío. Me alegro de que la pizza saliera buena ^^. ¿Te animas a decir qué ingredientes le pusiste?
@Dids: Quizá salga mejor alquilársela dentro de unos meses y disfrutarla tranquilamente en casa que gastar el dinero de una entrada y acercarse al cine. Me enorgullece las palabras que dedicas a la entrada, supongo que me sentía inspirado y quise ponerme un poco al nivel de la belleza estética del film xD.
@Okubo: Si te ha gustado lo que has leído, dale una oportunidad. Luego puede conseguir gustarte o no, pero no es malo atreverse. Para mí, peca de querer llevar algo casi poético a un medio donde no acaba de encajar bien, pero sí es cierto que creo que te puede agradar.
Un saludo.
Una cosa M2Hero por si lo sabes y es cuestion real o de leyenda urbana ¿Es cierto que Mapa de los sonidos de Tokio fue abucheada en el festival que se exhibió como primicia?
Duplicando que es gerundio para avisarte que si gustas puedes recoger un Meme en mi blog.
Tanto como llegar a ser abucheada no lo sé, pero sí tengo entendido (por fuentes de las que me fío) que recibió críticas negativas bastante duras en el Festival de Cannes (que me parece que fue allí donde la exhibieron primero). Respecto a lo de abuchear, me ha dicho Cris que es algo bastante frecuente en Cannes cuando algo no gusta, así que si juntamos ambas cosas, podría ser muy posible que la abuchearan xD.
Ahora hago mi repaso y recojo el MEME, aunque ya aviso que puede que tarde en seguirlo ^^'.
Un saludo.
Yo que me propuse no decir nada de "la coixet" por no arruinarte la crítica tan redonda.
Un fotógrafo denuncia que la cartelería de ‘Mapa de los sonidos de Tokio’ plagia una instantánea suya: va a exigir la retirada de los anuncios.
Link: http://www.elconfidencialdigital.com/Articulo.aspx?IdObjeto=21983
Que morro tenemos!
Me alegro de que te gustase la crítica, la verdad es que la hice con mucho cariño y amor xD (y eso que la película no me gustó demasiado ^^U).
En cuanto al posible plagio en la cartelería, la verdad es que las imágenes se parecen mucho, MUCHO. Manda narices, una cinta tan cuidada en el aspecto estético y que hayan podido pegar un patinazo así de gordo. En fin, a ver cómo acaba la cosa.
Un saludo.
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