Bueno, pues lo prometido es deuda y hoy (con un poco de retraso respecto a lo que me hubiera gustado, la verdad) os traigo de vuelta la sección Recordando..., para comentar la película que vosotros mismos elegisteis hace unos cuantos días: El Club de la Lucha. Por si hay algún rezagado que no conozca todavía esta sección o no haya pegado un vistazo a las anteriores entradas publicadas en ella, os cuento brevemente de que va la cosa: selecciono una de mis películas preferidas (con el único requisito de que no se encuentren en cartelera en el momento de publicar la entrada) y procedo a realizar un comentario absolutamente subjetivo, sobre todo aquello que me parece destacable acerca del film en cuestión, dando mi visión sobre diversos aspectos. En ese sentido, no os vais a encontrar una crítica, sino una opinión.
Siempre me gusta contar un poco mi historia personal con cada cinta antes de ponerme manos a la obra con lo que es el comentario en sí. Descubrí El Club de la Lucha en verano de 2007 (hace relativamente poco, como podéis ver). Si bien es cierto que conocía la película de oídas desde mucho antes (no olvidemos que se trata de una producción de 1999), la primera vez que la vi fue en la fecha dicha arriba. Desde entonces, en un periodo de aproximadamente año y medio, la habré visto cerca de media docena de veces. De hecho, suscribo estas líneas cuando tan sólo hace unos minutos que la he acabado de ver (en esta última ocasión la he tenido que ver por partes, porque no he tenido tiempo suficiente para verla del tirón). ¿Qué puede llevar a alguien a ver una película 6 veces en tan sólo 18 meses? Pues, sinceramente, y antes de ponernos en faena con la opinión, la enorme satisfacción que causa disfrutar de una de las obras maestras del cine moderno (entiéndase moderno no como reciente, pero si como perteneciente a la última década).
A partir de ahora, aviso de que pueden aparecer spoilers sobre la película que estamos comentando, por lo que recomiendo abandonar la lectura a todo aquel que no la haya visto todavía y quiera disfrutar de una experiencia sin destripes. Sin embargo, intento no desvelar ningún detalle sobre el argumento que pueda hacer que se pierda intensidad cuando se vea el film. Sigue leyendo bajo tu cuenta y riesgo xD.
El Club de la Lucha se editó en 1999, siendo el cuarto film dirigido por David Fincher (quien está detrás de la reciente El curioso caso de Benjamin Button). Sin duda, Seven le dio un nombre en el mundo del cine, pero la película que hoy tratamos supuso su confirmación como un director a tener en cuenta, después de los fracasos o decepciones que habían supuesto su primera película (Alien 3) y la que se encuentra entre Seven y El Club de la Lucha: The Game. Como principales actores para este largometraje, contó con un conocidísimo ya en aquella época Brad Pitt, acompañado en el papel co-protagonista por un todavía joven Edward Norton, que había maravillado al sector del cine con su interpretación protagonista en American History X apenas un año antes. Sin embargo, luego hablaremos de ellos más en detalle.El Club de la Lucha cuenta la historia de un joven (interpretado por Edward Norton) que padece de insomnio y que encuentra en la asistencia a distintas terapias para enfermos terminales o de gravedad su "medicina" para conseguir conciliar el sueño. Sin embargo, poco a poco verá como una extraña joven llamada Marla (Helena Bonham Carter) comienza a asistir a las mismas reuniones que él, hecho que le desconcertará y provocará en él el retorno de su molesto trastorno. Un día, durante un viaje de trabajo, conoce en el avión a un vendedor de jabón llamado Tyler Durden (Brad Pitt), persona que le parece sumamente interesante. Tras descubrir que su piso ha sido devastado por un incendio mientras él estaba fuera, recurrirá a Tyler para desahogarse y vivir con él mientras encuentra algo. No obstante, lo que iba a parecer una corta convivencia se convierte en un perfecto entendimiento entre ambos, pasando a ser compañeros inseparables y fundando El Club de la Lucha, una especie de asociación donde las personas pelean entre ellas como forma de quitarse la presión o el estrés de unas vidas que aborrecen. Pero el Club es sólo el principio de algo mucho más grande...
Argumentalmente, esta película siempre me ha parecido una maravilla. Adaptada de la novela homónima escrita por Chuck Palahniuk, se nos ofrece una trama realmente compleja, madura, a la vez que distinta a lo que suele ser habitual. No en vano, os habréis fijado en que no le he puesto nombre al personaje que interpreta Edward Norton. No es que no quiera decíroslo, es que no tiene un nombre determinado (en los créditos aparece como Narrador, simplemente). Sin embargo, muchas personas tienen la teoría de que su nombres es Jack (y quien haya visto la película le verá el sentido), pero no es un hecho confirmado (que yo sepa).

Volviendo a su argumento, El Club de la Lucha es lo que se podría considerar, en parte, una obra psicológica. Trata diversos temas tales como el consumismo, la sociedad, el trabajo, el individuo... bajo el prisma de unos individuos que están cansados de la presión, el estrés que sufren y que deciden tomar el Club como una válvula de escape que les permite sentirse realmente vivos. Personalmente, puedo afirmar que esta película contiene una importante carga filosófica, también psicológica, plasmada intrínsecamente en su trama, así como en sus personajes, sus actuaciones, sus diálogos e incluso sus símbolos. Es una cinta tan madura, tan compleja, tan sugerente... que permite interpretaciones y reflexiones a múltiples niveles, sin duda una de las cosas que más me gusta del film.
Y mientras que es una de las cosas que yo destacaría, esta complejidad es el motivo por el que muchos la aborrecen. Y es que esta producción levanta pasiones enfrentadas entre el público. Mientras muchos como yo la alaban por todo lo que he ido comentando arriba, otros la vapulean por la dificultad que puede conllevar su seguimiento, su comprensión. Ya no sólo a nivel de simbolismo o interpretación: la propia historia también guarda secretos y claves argumentales que pueden resultar demasiado complicadas para el gran público, que se perderá muchos detalles o rápidamente la calificará como un producto de esos "raros", de esos que están hechos para una minoría... ellos se lo pierden, la verdad.
Antes hablaba de detalles. Los detalles muchas veces hacen grande a una película, y en el caso de la que hoy nos ocupa, aparecen a montones. En un momento del film se habla de la inserción de imágenes subliminales en las proyecciones de cine. Pues bien, El Club de la Lucha cuenta con numerosas imágenes "coladas", que pueden ser difíciles de percibir con claridad. En numerosas ocasiones se trata del personaje de Tyler, que aparece por un fotograma. En otras, se insertan algunas palabras que no se ven, pero se perciben. Al final, la fotografía de un pene. Por otro lado, cuenta con numerosas frases para el recuerdo, muchas más que en otras películas, siendo especialmente apreciado el discurso en el que se enuncian las normas del Club. Como estos ejemplos, el largometraje cuenta con más curiosidades que harán las delicias de los amantes del detalle. Os invito a exponer las vuestras en los comentarios, si queréis.
A nivel estético, también me parece una gran película, que pese a tener 10 años a sus espaldas, no tiene nada que envidiarle a las producciones más actuales. En El Club de la Lucha no se ven casi efectos especiales, pero sí se utiliza la fotografía, los planos, el maquillaje, el simbolismo... con gran intensidad e ingenio. Mención a parte merece el vestuario, en mi opinión uno de los más recordados en film alguno. La música acompaña adecuadamente, teniendo enorme protagonismo en algunas escenas y cumpliendo con total sobriedad, fusionándose muchas veces con lo que vemos en pantalla.

He dicho que hablaría de los actores, y así lo haré. El trío protagonista (Norton, Pitt y Helena Bonham Carter) me parece sencillamente sensacional. Para mí, El Club de la Lucha supone la mejor actuación de Edward Norton, junto a la que realizó en American History X. Es evidente que su imagen y su nombre salieron muy reforzados después de la cinta de David Fincher, pero es que la interpretación que nos brinda es sencillamente espectacular. Haber visto la película varias veces otorga la ventaja de que me he podido fijar en sus movimientos, en sus gestos, en las caras que pone... sublime. Brad Pitt no le va a la zaga, en una de las mejores actuaciones que recuerdo, dotando a su personaje de un carisma y un atractivo innegable, demostrando que lo de Seven no fue un espejismo y que se podía encargar de papeles complicados sin problemas. Por último, la señorita Carter, cuyo rol le viene como anillo al dedo e interpreta de forma excepcional. Los secundarios, no destacan demasiado, porque no tienen mucho peso en la cinta, pero cumplen con su deber (memorable Meat Loaf en el papel del entrañable Bob).
Para no extenderme más, diré que El Club de la Lucha me parece una obra maestra, digna de ser recordada y revisionada (de hecho, la segunda vez que la ves todo cobra otra dimensión). No es una película de acción, no es un drama, no es exactamente un thriller... es algo diferente, un producto arriesgado de los que pocas veces se ven. Quizá no guste a quien busque entretenerse sin más, pero apasionará a aquellos que quieran una reflexión, una complejidad que pocas veces se otorga en el cine. Sin duda, una de las primeras películas que aparece cuando nombro mis favoritas. Totalmente recomendada si todavía no la has visto.
NOTA: Como es evidente, por motivos de evitar destripes me he dejado algunas cosas en el tintero. Me gustaría que creásemos un poco de debate en los comentarios respecto a esta película, contándome lo que os hizo pensar, lo que os gusta de ella y lo que no, los detalles que más os llaman la atención, etc.

8 comentarios:
A sus pies, Señor M2Hero, por esta pedazo de entrada que acaba usted de escribir. No sé por dónde empezar a comentar; se me agolpan los pensamientos.
Tengo que decir que yo soy amante de las películas "raras". Quiero decir que me gusta especialmente el cine independiente o cine de autor. Me gusta gente como David Lynch, Darren Aronofsky o Satoshi Kon... gente que hace películas "raras". Es normal que me encante El Club de la Lucha.
No obstante, aunque es una película "rara" no considero que sea una película difícil de comprender. Me parece que todo queda bastante bien explicado en los últimos momentos de la película. Los que la tachan de excesivamente compleja es que no se han molestado mucho en tratar de comprenderla (como suele suceder con todas las pelis de cine independiente).
La razón por la que me gusta esta película es porque es un desafío. Me explico: Es un desafío al cine tradicional, ya que demuestra que se puede hacer una mezcla entre cine comercial y cine independiente/de autor que funcione. Es un desafío al espectador pasivo y perezoso que espera que una película se lo de todo hecho y no tenga que molestarse en pensar. Y es un desafío también a la sociedad en la que vivimos, como queda patente en su argumento (por eso prefiero pensar que el personaje de Norton no tiene nombre, que es una persona anónima, que podía ser cualquiera).
Es una peli bastante contraconvencional, de esas que no dejan a nadie indiferente. Hay que verla, hay que disfrutarla y, sobre todo, hay que reflexionar sobre ella.
En primer lugar, muchísimas gracias por el extenso (y bien recibido) comentario y me alegra de que te haya gustado el artículo, compañero Okubo.
Coincido plenamente contigo en el hecho del gusto por las películas llamadas "raras" o de autor. Además de gustarme bastante lo que hace el señor Fincher (que suele estar a caballo entre lo comercial y lo más personal o íntimo), disfruto con otros como Tarantino o Ritchie (que, aunque resulten más comerciales que los que citas, tendrían que tener géneros propios xD). De Satoshi Kon también estoy al tanto ;).
En cuanto a El Club de la Lucha, quizá no resulte compleja para gente avezada a películas que te lleven un poco más allá, como podamos ser nosotros y tantos otros, pero te aseguro que conozco gente que todavía no capta el sentido de esta película o ha sufrido para comprenderla, a pesar de que su final es bastante explicativo y aclarador (coincido contigo en esto también). He insistido en el texto con adjetivos como "madura, compleja, densa" para remarcar el hecho de que no nos encontramos ante el típico producto fácil, destinado a causar entretenimiento al gran público sin más complicaciones. El Club de la Lucha exige algo que pocas producciones de hoy en día hacen: atención, implicación y reflexión posterior. Cosas que elevan un largometraje por encima del resto, en mi opinión.
Un saludo.
M2Hero tu entrada me ha parecido perfecta, todo y cuanto has dicho sobre ella, me encanta que te guste tanto... a mi también!
tengo que reconocer que cuando la vi la primera vez en el cine, no le presté demasiada atención a la reflexión, pero Diantre! fue el siglo pasadoXD
Fue al volverla a ver cuando descubrí lo maravillosa que es, el reto, como muy bien dice Okubo que supone entender todo lo que esta cinta de Fincher pretende.
El personaje de Norton es sencillamente excepcional, ciertamente porque al principio parace ser una persona normal sin más, a la que le ocurren cosas malas (le/se incendian su piso) por eso me gusta ir un paso más allá, y no se si pecaré de rizar el rizo, pero creo que esta película demuestra que todos y cada uno de nostros somos los responsables de todo cuanto nos sucede.
Y yo me quedo con la frase de Norton al principio de la peli cuando dice:
"Es dificil pronunciar las vocales con el cañon de una pistola en boca" o algo así...
IMPRESIONANTE PELÍCULA Y IMPRESIONANTE ENTRADA!!
La verdad es que El Club de la Lucha tiene muchas citas realmente buenas, gustándome mucho la que has puesto, compañera Dids. Me alegra que te haya gustado el artículo ^^.
Lo cierto es que es un largometraje que se disfruta muchísimo aunque ya la hayas visto antes, pues la puedes mirar desde otro punto de vista y centrarte en los pequeños detalles (que los tiene a montones), así que no me extraña que te enamorase al segundo visionado.
Y muy de acuerdo contigo en que cada uno somos responsables de lo que nos sucede, excepto cuando las grandes circunstancias empujan la vida ;).
Un saludo y gracias por el comentario.
Pedazo de artículo que te me has marcado, M2Hero. Y encima sobre uno de mis films favoritos.
Comenzaré por decir también que soy un consumidor de lo que comúnmente se denominan películas "raras". No me gusta mucho el término pero bueno...
Sin lugar a dudas El Club de la Lucha es una película de 10, y de ahí no bajo. Su guión, su mensaje, la dirección del film, los personajes, la música,... está todo dispuesto de tal manera que va sola, que entra por nuestros ojos e inunda rápidamente nuestro interior, empapándonos de ella por dentro.
Me encanta como destroza y echa por tierra la mayoría de convicciones con las que vivimos a diario y el sistema entero. Detalles como la apariencia, las pertenencias, el dolor... quedan en este film como lo que realmente son, y no como los tratamos diariamente.
La película a mi parecer no es compleja de entender. Lo único que pide para ello es un pelín de reflexión tras su visionado y prestar atención cuando se visiona.
Y bueno, que es, al menos para mí, una de las grandes dentro de la historia del cine.
Saludos.
Jo, se me ha hecho cortísima tu entrada de "Recordando...". Te ha quedado genial la crítica de El Club de la Lucha. Hasta me han entrado ganas de volver a verla ;)
Lo que sí, un tirón de orejas por "halaban". Corrígelo, anda ;P
Para una vez que uno hace un fallo... xD. Gracias por hacérmelo notar, Jarken, ya está corregido (la verdad es que dolía a la vista y todo xD).
Skyguso, Jarkendia, me alegro de que os haya gustado el artículo y gracias por vuestras palabras.
Un saludo.
Me quito el sombrero... Gran reseña.
Al igual que tú, yo no la descubrí seguido de su estreno, más bien hace poco, pero desde la primera vez que la vi, se ha convertido en una de mis películas favoritas, al igual que American History X o Dark City... ^^
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